Incisión en ingle izquierda. Ligando el cayado de la vena safena
magna.
Al terminar y ponerse de pie experimenta la ligereza que disfrutará
en sus piernas el resto de su vida.
Ángela, hija, acompañada de su madre recién operada.
La intervención, similar a la de su madre. En sus piernas no hay
varices visibles, son aparentemente perfectas.
Varios médicos en Estados Unidos la vieron y no supieron detectar
la Insuficiencia venosa, que nosotros comprobamos con una prueba clínica
propia, que nos permite corregir insuficiencias valvulares de los cayados
de las venas en las piernas, que producen gran sensación de pesadez
y cansancio.
Una vez corregida la insuficiencia valvular las piernas inmediatamente
las sienten ligeras, y esa ligereza les durará toda la vida.
Pero si, además, utilizan adecuadamente la experiencia vivida, gracias
a la analgesia psicológica, habrán descubierto una de las más
maravillosas capacidades del ser humano:
EL PODER CREADOR DE SU PENSAMIENTO.
Satisfecha y agradecida por la experiencia vivida.